Preguntas y respuestas espirituales perfectas
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Nuestros actos pasados ​​nos pesan hoy, y nuestros actos presentes nos preparan para el sufrimiento futuro. Así, los pecados y el sufrimiento se suceden, sumiendo al alma encarnada, condicionada por la materia, en el dolor vida tras vida. En esta vida, sufre las consecuencias de los actos cometidos en su vida anterior, y mediante sus actos presentes, se prepara para nuevos sufrimientos en el futuro. Los pecados consumados, que ocurren ahora, pueden resultar en enfermedades crónicas, problemas legales, un origen humilde, una educación deficiente o una apariencia física mediocre.

La causa de toda enfermedad es de origen espiritual. Esta causa es el descuido de nuestra amorosa relación con Krishna, Dios, la Persona Suprema. El alma que pierde el contacto con Dios olvida su propia identidad espiritual y se enreda en innumerables actividades materiales, quedando atrapada en una red de karma, de acciones y reacciones. Este karma causa sufrimiento, y en lugar de acudir a Dios para aliviar su dolor, el alma busca soluciones materiales que, lamentablemente, generan más reacciones kármicas y, por lo tanto, más sufrimiento.

Solo el servicio amoroso y devoto a Dios puede poner fin al sufrimiento y al karma, purificar el ser y permitirle acercarse a la Persona Suprema.

Krishna, Dios, la Persona Suprema, dice: Son los deseos y los pensamientos los que, en el momento de la muerte, determinan cómo será tu próxima existencia.

Como almas espirituales, somos inmortales por nuestra naturaleza intrínseca, pero cambiamos de cuerpo. Este proceso es creativo, ya que creamos nuestro propio cuerpo, o nuestro próximo cuerpo, según nuestro deseo. Si cultivamos una mentalidad similar a la de un perro, adquiriremos un cuerpo similar al de un perro en nuestra próxima vida. Si nos apasiona el surf, cultivaremos una mentalidad de seres que aman vivir en el agua. Asimismo, si pensamos en ello en la hora de nuestra muerte, adquiriremos un cuerpo acuático en nuestra próxima vida. Naturalmente, en la hora de la muerte, si pensamos en algo específico, la naturaleza nos proporcionará un cuerpo correspondiente a través de parientes específicos, humanos o animales. Este es un proceso irresistible.

Ningún ser, ni en la Tierra ni entre los seres celestiales de sistemas planetarios superiores, está libre de la influencia de los tres atributos y modos de influencia que emanan de la naturaleza material: virtud, pasión e ignorancia.

El alma adquiere un cuerpo particular según su estado con respecto a estos tres modos de influencia de la naturaleza material: virtud, pasión e ignorancia.

Si su apetito es insaciable y come indiscriminadamente, el alma tomará el cuerpo de un cerdo. Si desea matar y alimentarse de carne y sangre, tomará el cuerpo de un tigre. Pero si desea alimentarse de la comida ofrecida a Dios, obtendrá el cuerpo de un sabio. Así, se nos conceden diferentes cuerpos según nuestros deseos. De igual modo, si cultivas la mentalidad de un siervo de Dios, regresarás a Krishna, Dios, la Persona Suprema, en su reino absoluto. El propósito de la vida es alcanzar la realización espiritual y restaurar nuestra relación con Dios, la cual se ha perdido.

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