Preguntas y respuestas espirituales perfectas
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¿Cómo se puede alcanzar la paz verdadera, duradera y perfecta?

La paz verdadera, duradera y perfecta se alcanza únicamente mediante el desarrollo completo de la conciencia de Krishna: Dios, la Persona Suprema.

Las almas encarnadas y condicionadas por la materia, prisioneras de las garras de la energía ilusoria, anhelan ardientemente encontrar la paz en este mundo, pero ignoran las condiciones necesarias para obtenerla.

En verdad, el secreto reside en conocer a Dios como el beneficiario de todos los esfuerzos humanos.

Los seres humanos deben sacrificarlo todo en el servicio absoluto al Señor Supremo, pues todas las galaxias, los planetas que las componen y sus habitantes le pertenecen. Nadie lo iguala ni lo supera; Él es el Absoluto, sin igual. El Señor reina sobre la naturaleza material, y todas las almas condicionadas están sujetas al yugo y la rigidez de las leyes de la naturaleza material.

A menos que se conozcan estas verdades fundamentales, no puede haber paz en este mundo, ni individual ni colectivamente. La paz perfecta solo se alcanza mediante el desarrollo completo de la conciencia de Dios.

¿Qué significa ser consciente de Dios?

Ser consciente de Dios significa, ante todo, comprender que Krishna es Dios, la Persona Suprema, el Señor Soberano, el Maestro Absoluto de todo lo que Es, y que todos los seres individuales distintos de Su Persona Divina, que es lo que cada uno de nosotros realmente somos, incluyendo a los poderosos seres celestiales, están subordinados a Él.

El ser consciente de Dios actúa con plena conciencia de su relación con el Señor, y la perfección de este conocimiento reside en conocer a Dios, el Señor Krishna, la Persona Suprema, perfectamente tal como Él es, con toda su gloria.

El alma pura, como parte integral e infinitesimal de la Persona Divina de Dios, permanece como su eterna sirvienta. Pero en cuanto desea dominar maya, la naturaleza material ilusoria, es presa de esta y cae víctima de muchos sufrimientos.

Mientras el alma permanezca en contacto con la materia, debe actuar según sus necesidades materiales. Sin embargo, incluso en medio del mundo material, podemos despertar nuestra conciencia espiritual y redescubrir una existencia pura. Basta con practicar la conciencia de Dios. Cuanto más avancemos en este camino, más nos liberaremos de las ataduras de lo material. El Señor es imparcial; todo depende del esfuerzo que hagamos para cumplir con nuestro deber de dominar nuestros sentidos y vencer el poder de la lujuria y la ira.

Dominar nuestras pasiones nos permite desarrollar la conciencia de Dios y alcanzar el plano espiritual.

La perfección suprema se alcanza mediante la práctica del servicio amoroso y devoto, que es lo único que nos permite acercarnos a Dios y traer paz a la humanidad. El servicio amoroso y devoto ofrecido a Dios es la cúspide de la perfección.

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