Todo se revela a quienes despiertan al verdadero y absoluto conocimiento espiritual.
En verdad, cuando este conocimiento, que disipa la ignorancia sobre Dios y la Verdad Absoluta, ilumina el ser, todo se revela.
El verdadero conocimiento permite percibir la individualidad espiritual de todos los seres vivientes —seres celestiales, seres humanos, animales y plantas— así como la de Dios, el Ser Supremo, y conocer el vínculo que nos une al Señor: el amor a Krishna, Dios, la Persona Suprema.
Quienes olvidan a Krishna, Dios, la Persona Suprema, no pueden evitar alejarse de Él, pero quienes son conscientes de Él jamás sufren por ello.
El conocimiento siempre es una bendición, pero es mediante la entrega a Krishna que se adquiere el conocimiento perfecto. Quien, tras muchas vidas, adquiere el conocimiento absoluto y se entrega a Krishna, entonces ve todas las cosas reveladas a él.
Los caminos al error son muchos: creerse Dios, por ejemplo, es caer en la trampa de la ilusión más burda. Pero ¿cómo puede uno estar engañado si es Dios?
Si fuera posible, entonces Satanás, la ilusión, sería más fuerte que Dios, pero no es así.
El camino hacia el verdadero conocimiento consiste en indagar la verdad en un devoto puro de Krishna, un ser perfectamente consciente de Krishna. Por lo tanto, primero hay que buscar a un maestro espiritual así, un siervo auténtico e íntimo de Dios, para luego aprender, bajo su guía, qué es la conciencia de Krishna, o conciencia de Dios. Solo él puede descorrer el velo de la ilusión.


